Las compañías españolas Telefónica (quinta, es decir, nueve puestos más arriba que un año antes), BBVA (octava, en gran salto, pues en 2014 no figuraba en la relación) y Atento (decimosexta, lo que supone ganar una posición) figuran en el “top 25” de las mejores multinacionales del mundo para trabajar, según refleja en su “Best Multinational Workplaces 2015” Great Place to Work, referente internacional en consultoría de investigación y gestión de RRHH.
De esta manera, tanto Telefónica como Atento renuevan así un reconocimiento que es constante todos los años desde 2011 (con la excepción de Atento en 2012) y sitúan así a España, un año más, como el segundo país más representado en esta prestigiosa relación, solo por detrás de Estados Unidos.
En cualquier caso, el estándar internacional de excelencia laboral sitúa a Google, SAS Institute, W.L.Gore, NetApp y Telefónica, por este orden, a la cabeza de este ranking, en el que W. L. Gore & Associates gana ahora el puesto a NetApp.
El ranking de 2015 ha analizado en concreto 6.641 compañías que emplean en conjunto a más de 12 millones de profesionales de 47 países en todo el mundo. Los resultados dependen de un exhaustivo cuestionario a 5 millones de empleados que han respondido tanto a la encuesta “Trust Index” como al análisis de cultura corporativa (Culture Audit).
De la encuesta, se extrae, en general, que los 15 principales rasgos de la excelencia de un lugar de trabajo, según los empleados, son: quiero trabajar aquí por mucho tiempo; este es un lugar donde lo pasamos bien trabajando; me dan los recursos y equipos para hacer mi trabajo; nos gusta venir a trabajar aquí; recibo un buen trato, independientemente de mi posición en la empresa; los superiores hacen un buen trabajo al asignar funciones y coordinar a las personas; puedo contar con la colaboración de los demás; este es un lugar físicamente seguro para trabajar; los superiores reconocen el buen trabajo y el esfuerzo extra; los superiores confían en que hagamos un buen trabajo sin tener que vigilarnos; cuando te incorporas a la empresa, te sientes bien acogido/a; somos tratados de una forma justa independientemente de nuestra edad; aquí hay un sentimiento de “familia” o de “equipo”; puedo coger tiempo de mi trabajo para asuntos personales cuando lo necesito; y los superiores tienen una visión clara de hacia dónde va la organización y de cómo llegar.










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