Muy por encima de la media, España encabeza la lista de 30 países que analiza el informe “Randstad Workmonitor” sobre la capacidad de las mujeres para ocupar puestos de responsabilidad en los negocios. De hecho, un 56,5% de nuestros ciudadanos entienden que las trabajadoras están más capacitadas para dirigir áreas de responsabilidad. Nos siguen Chile (56,2%), Brasil (54,9%), Malasia (50,8%), México (49,7%), China (49,4%), Francia (45,2%), Italia (41%) y Alemania (39,6%). Además, España también se encuentra, con un 58,3%, entre los tres países que más echan en falta a mujeres desempeñando altos cargos, siendo solo superada por China (79,1%) y muy ligeramente por Chile (58,6%).
El estudio, que recoge la opinión de 14.780 personas en una treintena de naciones, muestra que el porcentaje de españoles que se decantan por una mujer como jefe (41%) es ligeramente superior a los que prefieren a un hombre (35,1%). En este sentido, los países que superan a España son China (55,4%), Chile (46,4%), Hong Kong (44,3%), Italia (43,8%), Brasil (43,3%) y EE.UU. (43%).
La investigación constata, no obstante, que el 70,7% de los españoles trabaja en compañías donde hay más hombres que mujeres en puestos directivos; una cifra superior al 64,3% de la media internacional. Según el último informe elaborado por Randstad “Mujer y Trabajo”, existen varias razones que justifican este desequilibrio en el mercado laboral. Por una parte, la población activa de hombres continúa siendo más numerosa que la de mujeres, y otro motivo es que, en general, las mujeres han optado tradicionalmente por carreras menos técnicas que los hombres cuando éstas están más ligadas al acceso a puestos directivos; además, también cuenta el hecho de que las mujeres que quieren trabajar priorizan de forma significativa el equilibrio entre trabajo y vida privada (sobre todo si tiene hijos), un aspecto mucho menos acentuado en los hombres; de ahí que muchas mujeres optan más por puestos laborales en los que puedan conciliar, por encima incluso que tener la oportunidad de desarrollar su carrera profesional, lo que reduce considerablemente la presencia de ellas en puestos directivos.
También puede ser ésta la razón por la que casi dos tercios de los españoles encuestados (65,8%) en el “Randstad Workmonitor” opinan que las mujeres tienen más difícil promocionar a un puesto de relevancia (a nivel internacional se registran 4 puntos porcentuales menos como media). Su priorización a la conciliación las lleva a recurrir con frecuencia a reducciones de jornada y a contratos a tiempo parcial. Pero el pensamiento mayoritario es que el trabajo a tiempo parcial dificulta la carrera profesional. Así lo cree el 58,7% de los españoles, porcentaje muy similar a la media internacional (54,4%).










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