Con el fin de retener al talento, hasta un 69% de las empresas españolas han introducido políticas de espacios de trabajo flexible, según detecta un estudio global realizado entre más de 15.000 encuestados en 80 países por la multinacional de espacios de trabajo IWG durante el pasado mes de enero.
Lo cierto es que la investigación revela que el 83% de las personas encuestadas elegirían un trabajo que ofreciera trabajo flexible, en lugar de uno que no lo hiciera, e incluso un 28% de las personas valoran poder elegir su lugar de trabajo antes que un aumento en sus vacaciones. Es más: un 32% de los trabajadores aseguran que preferirían aplicar medidas de trabajo flexible por encima de tener un rol más reconocido en su empresa.
Tal vez esto se deba a que cada vez se presta más atención a la conciliación de la vida laboral y personal y en un 78% de los casos se considera que el trabajo flexible mejora este equilibrio.
La realidad es que un 75% de los sondeados en todo el mundo (74% en España) creen que el trabajo flexible se ha convertido en la nueva norma (la mitad de todos los consultados afirman que ahora trabajan fuera de la sede principal de su empresa durante al menos la mitad de su jornada laboral). Y como resultado, en los últimos diez años, el 85% de las empresas a nivel global han introducido políticas de espacio de trabajo flexible o están planeando adoptarlas. Esto supone que los empleados han ganado un rol de mayor poder en cuanto a determinar qué implica la jornada laboral media.
De hecho, nada menos que el 71% de las compañías entiende que ofrecer trabajo flexible le permite ampliar su base de talento. Y así, no es de extrañar que un 77% de las empresas a nivel global (69% en el caso de España) se estén adaptando para mejorar la retención del talento mediante la introducción del trabajo flexible.
En cualquier caso, la flexibilidad no sólo hace que los trabajadores sean más felices y saludables, sino que también consigue que el trabajo sea más productivo: el 85% de las empresas confirman que la productividad ha aumentado en su organización gracias a una mayor flexibilidad y, en esa misma línea, el 67% de todos los encuestados en este informe (el 70% en España) afirma que su productividad ha subido un 21% como resultado del trabajo flexible.
No obstante, también es verdad que no todas las empresas han sido capaces de adoptar el concepto; y en ese sentido, el 60% de los encuestados afirma que el cambio de la cultura de la organización es el principal obstáculo para la aplicación de estas políticas de espacio de trabajo flexible, especialmente en las empresas de larga tradición (un 41% especifica en concreto que el miedo a que el trabajo flexible pueda afectar a la cultura general de la empresa es el mayor obstáculo).










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