Por Tinámica, Compañía especializada en soluciones tecnológicas de “smart data” para la gestión inteligente de la información.
El clima y la meteorología tienen un impacto claro en los hábitos de consumo de la gente: dependiendo de las condiciones climatológicas, los consumidores tienen unas necesidades u otras.
Esta conclusión, que parece obvia, tiene sin embargo un potencial económico en la cuenta de resultados de aquellos retailers que han empezado a integrar las predicciones meteorológicas en la gestión de su negocio. Hasta el punto de que las cadenas de distribución que consigan integrar en su modelo de gestión y correlacionar los datos facilitados por el clima
y las predicciones meteorológicas con los datos de comportamiento de los consumidores a través del “big data” y las tecnologías analíticas contarán con una ventaja competitiva sobre el resto.
En este contexto, en colaboración Meteogrid como socio especialista en datos meteorológicos y de clima de calidad empresarial, en Tinámica identificamos siete claras ventajas que esta práctica puede suponer a las empresas de fabricación y distribución de productos de gran consumo.
- Aumento de ventas. Debido a una mayor disponibilidad de stock de los artículos más demandados en cada ubicación incorporando las previsiones meteorológicas.
- Mejoras en optimización de niveles de inventario y de reaprovisionamiento: adaptando los niveles de stock y el reaprovisionamiento de cada tienda a la meteorología prevista y clima de cada lugar. El impacto es especialmente alto en artículos de temporada o estacionales (moda, jardín u otros).
- Mejor adaptación a la demanda: a través del cálculo de demanda prevista y planificación en cada tienda y ubicación teniendo en cuenta, adicionalmente a otros factores, el historial de la demanda y el impacto de la meteorología en la misma.
- Servicio al cliente: anticipando las necesidades de los clientes y ofreciéndoles los artículos que mejor encajen con la meteorología y clima de cada lugar.
- Eficiencia de acciones de marketing: lanzando acciones de marketing que tengan en cuenta, además de otros factores, también la meteorología de cada ubicación, y huyendo de políticas y acciones decididas de forma única para toda la red de tiendas.
- Gestión de rebajas y descuentos: adecuando el momento de las mismas o de los descuentos a la meteorología de cada lugar y de cada momento (especialmente relevante en productos perecederos y artículos de temporada como moda, etc.).
- Planificación de recursos en las tiendas: dimensionado y planificando turnos de trabajo por días y horarios utilizando también los datos meteorológicos previstos.
De esta forma, la mejora de la gestión basada en tecnología y servicios analíticos de datos que combinen datos meteorológicos y climatológicos de clientes y de ventas por ubicación es una información muy útil sobre todo para las empresas de distribución y gran consumo. La integración de esos datos meteorológicos y de clima en la gestión de las operaciones supone por tanto para las compañías de gran consumo no solo una oportunidad de negocio y ventaja competitiva sino también una gestión más eficiente de sus recursos.









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