Nada menos que un 53% de las compañías españolas aseguran haber recuperado ya los niveles de empleo que tenían anteriormente a la crisis, en tanto que un 48% confirman que también han alcanzado los niveles de facturación de entonces (18% está en niveles similares y 30% incluso ya los han superado). Al menos así lo apunta el “International Business Report” (IBR), tradicional informe que desde 1992 realiza anualmente la multinacional de servicios profesionales Grant Thornton.
No obstante, el estudio, que ha entrevistado a más de 10.000 altos ejecutivos (presidentes, CEOs y directores generales) en 35 países, de los que 400 trabajan en España, avisa de que, entre las empresas que dicen no haber logrado aún esos niveles, las perspectivas son bastante pesimistas, pues 6 de cada 10 de ellas consideran que no alcanzarán el volumen de facturación previo a la crisis hasta 2018 o más tarde, y 7 de cada 10 opinan lo mismo respecto al empleo.
En cualquier caso, también pone de manifiesto que la percepción de la recuperación varía bastante en función del sector de actividad, hasta el punto de que mientras algunos como la automoción o el turismo avanzan a fuerte ritmo, hasta el punto de haber superado con creces la posición de antes, otros como la construcción, no ven momento en el futuro para conseguir algo parecido a la situación de 2007 y años anteriores.
Pero lo cierto es que es ahora cuando el optimismo empresarial sobre la marcha de la economía española adquiere su más alto índice desde 2007, momento en que el porcentaje de optimistas menos el de pesimistas se situaba en 43 puntos positivos. Ahora, en el estudio de final de 2014, se ha situado en 18 puntos positivos, un muy alto nivel en comparación con el -9 de 2013, con el -67 de 2012, con el -62 de 2011, con el -50 de 2010, con el -65 de 2009 o con el -5 de 2008.
Es más, esos 18 puntos positivos (un 38% de los líderes empresariales se declara optimista, mientas un 20% se muestra optimista y un 42% se mantiene en la incertidumbre) suponen incluso que España se posiciona por primera vez por encima de la media de la Eurozona (13 puntos) en nivel de optimismo, siendo solo superada, entre las grandes economías, por Alemania (51 puntos), en tanto que Francia e Italia siguen manteniendo claras tasas negativas (-36 y -9 puntos, respectivamente).
Entre los problemas que detectan los altos ejecutivos españoles, el más recurrido es la incertidumbre ante el futuro económico, ya que un 59% lo ve como un lastre importante para el crecimiento del negocio, al que siguen la baja demanda (señalada por un 47%) y la dificultad de acceso a la financiación (40%).
Pero al margen de esto, lo cierto es que el informe revela claramente mejores perspectivas para los negocios y para el empleo. En concreto, el balance de perspectivas de facturación (porcentaje de los que esperan subidas menos el de los que prevén bajadas en los próximos 12 meses) alcanza su máximo desde 2008, situándose en 45 puntos, lo que significa 6 puntos más que la media de la Eurozona. Y en cuanto a beneficios, también se baten records positivos (en este caso, desde 20079), con 35 puntos, que igualan la media de la Eurozona. Por el contrario, se ralentizan respecto al año pasado las perspectivas de incremento de las exportaciones, que aun así superan la media de la zona euro (33 puntos, frente a 31). Y por lo que afecta al empleo, lo cierto es que se augura también una importante mejora, aunque en menor medida que el resto de indicadores de negocio, pues un 31% de las empresas planea nuevos contratos en 2015, frente a un 13% que cree que tendrá que reducir plantilla, mientras que la mayoría de las empresas (un 56%) cree que mantendrá sus niveles actuales de empleo durante este año. De manera que el balance resultante (18 puntos positivos) es el más alto desde 2008, aunque sigue situándose ligeramente por debajo de la media de la eurozona (21 puntos).
Dejando aparte a España, el informe de Grant Thornton señala que la media mundial del índice de optimismo empresarial ha crecido en 2014 por tercer año consecutivo, hasta situarse en los 31 puntos positivos, su mejor valor en un principio de año desde 2007.
Pero en esa dinámica general, los datos por países son bastante diferentes. En China, por ejemplo, el optimismo ha caído bruscamente en un reflejo de la desaceleración (controlada) que está viviendo la potencia asiática. Aunque peor es el clima empresarial en Japón, que tras un año en positivo con las reformas del Primer Ministro Abe, empieza 2015 volviendo al pesimismo (-12 puntos). Y es que, pese a que los datos macro resultan esperanzadores, las expectativas de negocio de algunas empresas japonesas (probablemente las que se benefician menos de la depreciación del yen) todavía no lo son tanto.
En cualquier caso, a la cabeza del pesimismo empresarial se sitúan tres países de la eurozona: Finlandia (-56 puntos), Francia (-36) e Italia (-2). Les acompañan Argentina (-28), que ha visto acentuarse su estancamiento con la caída de los precios del crudo y Japón.
Mientras, el ranking de optimismo empresarial para 2015 lo encabeza India (98 puntos, que representan casi un 100% de empresarios optimistas), a la que siguen economías desarrolladas como Irlanda y Nueva Zelanda (ambas con 82 puntos), Australia (70), Reino Unido (68) o Estados Unidos (59). Por su lado, México (58) es el primer país latinoamericano del ranking, muy por delante del segundo, Brasil (13 puntos).










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