El último informe “Meta4 IDL”, que analiza el comportamiento del empleo registrado en nuestro país durante la primera mitad de 2015, vuelve a corroborar el dinamismo de nuestro mercado laboral, al situarse en el 18,6% durante los primeros seis meses del año, lo que representa apenas 2 décimas por debajo del semestre previo, estabilizándose de esta manera alrededor de sus niveles máximos tras dos años de crecimiento continuo.
Al ser un indicador que se basa en el nivel de flexibilidad interna de los empleos ya existentes y estudiar la renovación dentro de las organizaciones a partir del porcentaje de contratos que ha experimentado algún cambio, que no se deba a la reducción o expansión del volumen de empleo total, se concluye por tanto que más del 18% de los puestos de trabajo en España han experimentado algún cambio interno, al margen de la creación o la destrucción de empleo. Cambios que pueden referirse a movimientos organizativos relativos a cambios de departamento, jubilaciones, bajas voluntarias y sus reposiciones, cambios de modalidades de contratación, etc.
Un análisis más pormenorizado de las causas de este dinamismo revela que la variación de los tipos de contratación explica gran parte del mismo. En concreto, se ha producido un incremento de los contratos temporales y especialmente de aquellos que, además, lo son a tiempo parcial, pues estos son los responsables de casi el 60% del dinamismo observado, mientras que los contratos de duración determinada a tiempo completo explican el 40% del mismo, lo que deja un escaso margen a la contratación indefinida.
De esta manera, respecto al volumen de nuevos contratos firmados sobre el total de trabajadores, el “Meta4 IDL”, que ha comprobado una muestra de 150.000 empleados de cerca de 900 compañías en 21 sectores distintos de actividad, refleja un panorama optimista. Y en esa línea, la tasa de altas se sitúa cerca del 10% trimestral, el nivel máximo alcanzado desde 2010. Además, el estudio revela que de cada 100 empleados en una empresa, 10 se han incorporado en los tres últimos meses: concretamente, 2 ocupan cargos nuevos, mientras que los 8 restantes sustituyen a trabajadores que han dejado la compañía por diversas razones (en su mayoría, por la finalización de contratos temporales).
En cuanto a los datos de creación y destrucción de empleo, esta nueva edición del informe, que ha sido llevado a cabo por la multinacional española de soluciones de gestión del capital humano e intelectual Meta4 en colaboración con investigadores del IRCO (International Research Center on Organizations del IESE), muestra que, por cada 100 puestos, se crearon 4,2 nuevos cargos, aunque, simultáneamente, desaparecían 2,1. Es decir, se confirma la tendencia hacia la creación de empleo.










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