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Claves del empleado imprescindible

Por   /   23 octubre, 2013  /   Sin Comentarios

Por Setesca, Consultora especializada en reducción de costes e incremento de la productividad y eficiencia operacional.

 

Los buenos no siempre son los más notables. Como reza el dicho, “no sólo es importante ser bueno, sino parecerlo”. En la empresa y en los tiempos que corren esto es esencial y, además, en España, el miedo a perder el trabajo aumenta con la crisis.

¿Cómo convertirse entonces en imprescindible en una compañía? ¿hay pautas a seguir para hacerse notar y dar valora a la labor profesional que uno desarrolla?

En Setesca entendemos que pueden seguirse una serie de pautas y hacerse una serie de reflexiones a fin de convertirse en el “empleado 10”. Serían:

– ¿Cuánto vale mi puesto y qué beneficio aporto? Lo primero que tiene que hacer un empleado para conseguir destacar y ser brillante es preguntarse si el coste del puesto de trabajo es equivalente al beneficio que ofrece a su compañía. Si el coste del puesto es mayor al beneficio que aporta, o al que tendría un puesto equivalente subcontratado, muy probablemente le situarán como una potencial baja por restructuración o por externalización.Empleado imprescindible, de Setesca<

– Ser proactivo. Es esencial que el trabajador sea proactivo y aumente, en la medida de lo posible, el valor de su puesto de trabajo. Esto se puede hacer reflexionando sobre qué es lo que podría aportar más o, por otro lado, reduciendo costes a la empresa. Solo los puestos que aporten valor de manera absoluta serán valorados sin discusión dentro de las empresas.

– En el punto de mira, el resultado económico. Para que el empleado aporte valor a su puesto es esencial que se oriente al resultado económico. Todo puesto de trabajo o actividad dentro de una organización puede ser valorado en términos económicos, directa o indirectamente. El empleado debe considerarse a sí mismo como potencial centro de beneficio dentro de la organización. 

– Hacerse ver. Se pueden hacer muy bien las cosas, pero si uno mismo no “se vende”, no servirá de nada, o al menos, no estará en la “mente” de sus jefes. De ahí que tenga especial importancia el comunicar el valor que se aporta. Según estudios llevados a cabo por Setesca, el saber comunicar el valor aportado dentro de sus organizaciones es una clara debilidad para muchos profesionales (especialmente, y por razones obvias, para aquellos que no trabajan en funciones de marketing y ventas).

¿Qué esperan de mí? Lo importante es saber lo que se espera de cada uno. Para ello, hay que pedir un feedback regularmente, definir bien los objetivos y ser autoexigente para intentar exceder las expectativas puestas.

Mejor, evitar los conflictos. El conflicto con los compañeros dificulta la relación y entorpece la consecución de buenos resultados; y el conflicto con su jefe, simplemente pone en riesgo su puesto de trabajo.

– Y, por si acaso… No dejar de relacionarse y comunicarse con potenciales empleadores de forma que te conozcan (acudir a foros, seminarios, etc.). Esto es siempre positivo, ya que se pueden descubrir nuevas y mejores prácticas profesionales y, además, uno mismo se da a conocer.

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Sobre el autor

Tras casi 35 años posicionada como la principal revista económica especializada en gestión y management, y habida cuenta de los nuevos modos y necesidades de sus habituales lectores (directivos, emprendedores y empresarios en un 90% de los casos), NUEVA EMPRESA lleva apostando desde principios de 2009 por el mercado digital, convirtiendo la Web en el principal punto de nuestra estrategia, dejando la edición en papel exclusivamente destinada a números especiales sin una periodicidad estipulada.

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